No hizo casi anuncios y resaltó políticas de dudosa efectividad. En su alocución el Gobernador se dedicó a criticar a la gestión anterior, un comportamiento que incluso genera exasperación entre sus partidarios.
El discurso que dio Claudio Poggi en la Legislatura este martes para inaugurar el periodo de sesiones ordinarias confirmó que los puntanos están al frente de una gestión mediocre y desorientada. El Gobernador no hizo anuncios de importancia y, en lo que ya es una conducta patológica, se dedicó a criticar a la administración provincial anterior utilizando metáforas torpes.
La alocución de Poggi se centró en algunos ejes como el crecimiento del sector privado, la lucha contra la inseguridad y el narcotráfico, la “reconstrucción” del tejido social de San Luis, y el fortalecimiento institucional.
Sin sonrojarse ante la crisis gravísima del plan PANE, que ha provocado cientos de intoxicaciones alimentarias en cientos de alumnos, dijo que la política de estado más importante es la educación. No dio mayores detalles sobre medidas concretas para garantizar un control bromatológico de las viandas.
Todas las proyecciones serias coinciden que el regreso de la provincia al Consejo Federal de Inversiones (CFI) tras 18 años de ausencia demanda enormes erogaciones, en el orden de los 8 mil millones de pesos, una cifra que no es proporcional, ni por asomo, a los beneficios y los montos de los créditos otorgados. Igualmente, Poggi sacó pecho de que San Luis ahora integre este club de dudosa eficacia. “Miren si nos perdimos oportunidades por 18 años y aislarnos”, aseguró. Además, el mandatario dijo que seguirán financiado proyectos privados.
En otro tramo anunció un nuevo plan de viviendas denominado “Tenemos Futuro”, pero que ya desde su génesis no está exento de polémica: sus inscripciones empezarán el 21 de abril (se prolongarán por 90 días) y se superpondrán con las elecciones provinciales que se celebrarán el 11 de mayo.
El discurso del combate contra la inseguridad es un caballito de batalla para Poggi, a pesar de que los resultados son pésimos y el delito crece día a día en San Luis. Aseguró que en el último año se quintuplicaron los secuestros de marihuana y se duplicaron los de cocaína.
En la misma línea de defender acciones o medidas polémicas, destacó la Ley de Narcotest a funcionarios (que ha recibido una lluvia de críticas por su discrecionalidad) y el regreso de Gendarmería, que no parece tener la más mínima incidencia en la lucha contra los delincuentes.
Las palabras de Poggi tuvieron ribetes curiosos. “El año que viene me van a escuchar hablando de lo mismo”, dijo Poggi, en clara alusión a aquellos que se aburrían en la Legislatura con un discurso extenso y sin acciones o medidas relevantes.
No podían faltar las menciones al gobierno anterior, y ensayó una metáfora “tuerca” bastante torpe para graficar la supuesta herencia recibida. En un pasaje insólito, reconoció que amigos y familiares le han insistido que no hable más de la herencia recibida porque “ya gobernás vos”, aunque seguidamente señaló que “es imposible poder comprender la realidad social y económica de hoy si no todos tenemos claro el punto de partida de donde arrancamos”.
Dijo que cuando finalizó su primera gobernación en 2015 dejó una “4×4, de esas lindas”, mientras que Alberto Rodríguez Saá le legó “un Fiat 600 modelo 76”, sucio y con diversos problemas mecánicos. “Con el Fiat 600, como ya tenemos la hoja de ruta, fuimos dando pasos firmes y sin pausa”, afirmó.

