En apenas 40 minutos cayeron 30 milímetros, provocando el colapso de calles y serias filtraciones en el hospital local, donde se debieron suspender actividades médicas.
Una tormenta de corta duración pero de extrema intensidad azotó a la localidad este martes, dejando un saldo de calles anegadas, vehículos varados y complicaciones en la infraestructura pública. Según los registros pluviales, cayeron 30 milímetros en solo 40 minutos, un volumen de agua que superó la capacidad de drenaje urbana.
El fenómeno meteorológico transformó las principales arterias de la localidad en verdaderos ríos. Los automovilistas que circulaban en ese momento se vieron obligados a detener su marcha o realizar maniobras de riesgo debido a la nula visibilidad y al nivel del agua, que en algunos sectores llegó a cubrir parte de las ruedas de los vehículos.
La situación más crítica de la jornada se vivió dentro del centro de salud. La intensidad de la lluvia, que registró 30 milímetros en apenas 40 minutos, no fue el único problema; la vulnerabilidad del edificio, dejado «a cielo abierto» por una obra mal planificada, transformó los consultorios en un escenario de goteras y filtraciones constantes.
