Esta mañana, en una nueva apertura de sesiones, cientos de trabajadores estatales se movilizaron con un pedido urgente: una recomposición salarial real que permita enfrentar la inflación. Sin embargo, el legítimo reclamo por la dignidad de las familias puntanas se encontró con un vallado infranqueable y un operativo de seguridad desmedido.
Mientras dentro del recinto se hablaba de proyectos y futuro, afuera la realidad golpeaba con fuerza. El despliegue policial en el puente de la calle Ascasubi impidió el avance de la columna de trabajadores, generando momentos de extrema tensión y dejando manifestantes heridos tras un accionar policial violento e injustificado.
Es inadmisible que la respuesta a la crisis económica que vacía los bolsillos de los trabajadores sea el uso de la fuerza pública. No se puede hablar de «institucionalidad» cuando se silencia a quienes sostienen el Estado día a día. Exigimos que el Gobierno provincial deje de dar la espalda y ofrezca soluciones concretas, no operativos de seguridad.
