En la agrupación Identidad Radical advierten que se vendió la soberanía política “por un puñado de cargos” y que la conducción no permite los procesos democráticos. Critican la relación servil con el gobierno provincial.
El malestar no hace otra cosa que aumentar en la UCR. Identidad Radical, una agrupación que aglutina afiliados, militantes y simpatizantes de diferentes ramas, lanzó duras acusaciones a la relación del partido con el Ejecutivo y su presente. Entre otras críticas, aseguraron que se encuentra “acéfalo” y que está sometido de manera humillante a los designios del poggismo.
Las acusaciones, que fueron difundidas a través de un comunicado en las redes sociales, se dan luego de la reunión de la Convención de la UCR. En Identidad Radical advierten que hay “notables irregularidades administrativas, desmanejos políticos, autoritarismo partidario y un desprecio total por la democracia y sus afiliados” y que “nuestro partido centenario sigue conducido por y para unos pocos”.
Señalan que la conducción actual del de la UCR tiene el mandato vencido, y que a ellos solo les preocupa acoplarse a las exigencias del “conductor Claudio Poggi” como estrategia para conservar cargos personales.
“Las nuevas autoridades fueron proclamadas el 9 de septiembre de 2024, debiendo asumir en diciembre de 2024. El partido radical está acéfalo, no tiene autoridades legítimas. Todas estas formas antidemocráticas, inconsultas, ilegales de conducir nuestro partido no son una casualidad, no son errores de incompetentes. Es el producto de haber sometido al partido a los intereses personales de una acotada dirigencia, que vendió por un puñado de cargos la soberanía política de la UCR”.
En Identidad Radical aclaran que no forman ni formarán parte de esta maniobra política “que ha dejado a nuestro partido con la peor representatividad tanto legislativa como ejecutiva desde el retorno de la democracia”. Además, indican que la conducción no permite los procesos democráticos, lo que va en contra del espíritu de la UCR.
“Identidad Radical, invita y convoca a la gran masa de afiliados radicales, alejados, expulsados o desilusionados , a unir fuerzas para recuperar la democracia, la participación, la horizontalidad, el federalismo y la pertenecía del partido”, afirmaron y agregaron: “La historia de la UCR es demasiado grande, al igual que la mayoría histórica de dirigentes, que se entregaron bajo la bandera de la democracia, la honestidad y el trabajo por los más desposeídos, para que un grupo sin doctrina, sin valores y sin principios, hagan desaparecer nuestro centenario partido”.
El caso más evidente de esta relación servil de la conducción del partido con el Gobierno es que el presidente del partido, Juan Álvarez Pinto, renunció a su cargo como intendente de Merlo a fines del año pasado para sumarse como ministro de Turismo de San Luis, bajo riesgo de que Poggi dejara al partido sin cargos de relevancia en el organigrama estatal tras una serie de desencuentros internos.
