El bloque justicialista intentó que se tratara sobre tablas en Diputados proyectos que puedan aportar información sobre las groseras irregularidades que exhibe el programa alimentario. Sin embargo, las iniciativas fueron rechazadas por la mayoría que responde al Gobierno. Advierten que hay contratos de funcionarios muy sospechados que están bajo la lupa.
La primera sesión del año en la Cámara de Diputados de San Luis confirmó la tendencia del oficialismo de no dar precisiones sobre el plan PANE, cuyas viandas en mal estado han provocado intoxicaciones masivas en distintas escuelas de la provincia. El bloque justicialista intentó que se trataran en el recinto distintos proyectos para aportar algo de luz sobre el tema, pero fueron rechazados por los legisladores que responden al Gobierno. Advierten que hay contratos de funcionarios muy sospechados que están bajo la lupa.
El PJ presentó cuatro iniciativas sobre tablas, que finalmente no encontraron respaldo de la bancada mayoritaria y fueron giradas a comisión: dos de ellas apuntaban a interpelar al ministro de Desarrollo Productivo, Federico Trombotto; y al secretario de Ética Pública, Ricardo Bazla. Las restantes estaban orientadas a conocer las estrategias que se piensan implementar para contrarrestar el avance de la pobreza en San Luis y expresar preocupación por la gravísima crisis del PANE.
La diputada Sonia Delarco fue la encargada de argumentar el proyecto en relación a las intoxicaciones causadas por el programa alimentario.
Con la interpelación de Trombotto, se apuntó a que el ministro de Desarrollo Productivo informe sobre el número de proveedores del PANE y las razones por las que el Ministerio de Educación de San Luis no entregó esa nómina, una obligación que está amparada por la Ley de Acceso a la Información Pública.
Delarco reveló una red de contratos ocultos en las que aparecen firmas como Cer Pan, ligada a César Oliva (director de un área en el ministerio y operador de Trombotto), Mundo Gourmet (relacionada a la familia Oliva) y, Pablo Cangiano, propietario de la forrajería Buenas Prácticas Corralón Rural y titular de Sol Puntano S.A.P.E.M. A la sociedad estatal se le giraron $20 mil millones del PANE sin pasar por licitaciones.
Un punto adicional que genera mucha polémica es la nula experiencia en el manejo de viandas escolares de Cangiano, quien en la parte privada se ha dedicado a la venta de insumos rurales. «Es el lado del mostrador que nadie quiere ver: un empresario con un corralón termina administrando comida para niños, sin controles ni explicaciones», lanzó Delarco. Proveedores vinculados a Sol Puntano entregaron viandas en mal estado en escuelas como la N°24 «Pancha Hernández» y la N°441 «Capitán Giachino».
Indicaron que Cobarrubia es otro proveedor que distribuyó alimentos contaminados, al menos en dos establecimientos educativos. Otro de los nombres que aparece en las investigaciones es el de César Oliva, encargado de la oficina de Valor Agregado en el ministerio, y quien opera con Cer Pan y Mundo Gourmet, empresas sospechadas de haber recibido adjudicaciones directas.
Delarco no tiene dudas que lo que ocurrió con el PANE no responde a simples equivocaciones. «No son errores, son negocios ocultos», dijo, y recordó la condenable decisión del estado puntano de sancionar a los docentes que se negaron a repartir viandas en mal estado, mientras los proveedores siguen trabajando sin mayores problemas.
«El PANE es un menú de corrupción, y los platos fuertes son los niños intoxicados», afirmó la legisladora.

