El religioso argentino tenía 88 años. El Santo Padre había estado internado y ayer se mostró ante miles de fieles al participar de la misa por el Domingo de Ramos.
El Papa Francisco, el primero proveniente de un país latinoamericano, falleció este lunes a los 88 años, según anunció el cardenal Kevin Farrell, camarlengo del Vaticano. «Queridos hermanos y hermanas, con profundo pesar debo anunciar el fallecimiento de nuestro Santo Padre Francisco», declaró en un comunicado.
El papa Francisco sorprendió a los fieles ayer en la plaza San Pedro al participar de la misa por el Domingo de Ramos. El pontífice, en silla de ruedas y sin las cánulas de oxígeno que había utilizado anteriormente, saludó a los presentes desde el altar principal.
“Buen Domingo de Ramos, buena Semana Santa”, expresó Francisco, quien también se detuvo a saludar al cardenal argentino Leonardo Sandri, delegado para presidir la ceremonia.
La aparición marcó su tercera intervención pública luego de haber permanecido 38 días internado por una neumonía bilateral. Desde que recibió el alta médica el 23 de marzo, Francisco intentó retomar paulatinamente su actividad, participando también en el Jubileo de los Enfermos el pasado 6 de abril. Pero no puso sobreponerse.
Al finalizar la misa, el Papa recorrió la plaza para saludar a monjas y niños que celebraban su recuperación.
Tras la muerte del papa Francisco, el Vaticano activó automáticamente el protocolo «Sede Vacante», como parte de un proceso que finaliza con la elección de un nuevo Pontífice.
El primer paso tras el fallecimiento es que el camarlengo, que preside la Cámara Apostólica, confirma su muerte y sella el lugar donde ocurrió.
En este caso, el Vaticano suspende todo tipo de audiencias y comienza a organizar el funeral, que se lleva a cabo entre el cuarto y sexto día posterior al fallecimiento.
En el mientras tanto, el Colegio Cardenalicio asume la administración temporal de la Iglesia católica hasta que todos los cardenales se reúnan en un cónclave.
En esa reunión definen al sucesor del Sumo Pontífice, y la misma se realiza entre los siguientes 15 y 20 días después de la muerte.
Los cardenales menores de 80 años votan en la Capilla Sixtina hasta alcanzar los dos tercios necesarios para definir un nuevo Papa.
La elección de un líder se da a conocer una vez que el famoso humo blanco sale de la chimenea de la Capilla Sixtina.
Una vez que el nuevo Papa acepta el cargo y elige un nombre, se lo proclama ante la Plaza San Pedro.
Luego sale balcón de la Basílica de San Pedro y da su primera bendición Urbi et Orbi (del latín «A la ciudad de Roma y al mundo»), dando así el comienzo de un nuevo ciclo en la Iglesia católica.
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