Tras el fuerte pedido de la Justicia de Villa Mercedes, Ricardo Bazla habría solicitado al Gobernador una licencia de 90 días sin goce de haberes. La jugada buscaría, supuestamente, despejar su agenda para concentrarse en la estrategia legal frente a las graves acusaciones que lo rodean.
El expediente, que lo señala como presunto coautor de Defraudación en perjuicio de la Administración Pública, parece haber forzado este movimiento. En los pasillos judiciales se comenta que esta «pausa» en sus funciones sería el paso previo a una batalla legal que promete sacudir el tablero político local.
¿Se trataría de un intento por separar su situación judicial del cargo que ocupa, o de una estrategia para ganar tiempo frente a una causa por Peculado y Abuso de Autoridad que no se detiene?
