Una nueva adquisición del Gobierno de San Luis ha desatado una ola de polémicas en la provincia tras destinarse la suma de $350 millones para la compra de un camión para el ente de residuos. La controversia surge al analizar los valores de mercado, donde un vehículo de estas características rondaría entre los 150 mil y 230 mil dólares, lo que equivale aproximadamente a un rango de entre $210 y $322 millones. Es decir, si se optara por el modelo más caro, sobrarían unos $28 millones, pero de haberse elegido la opción más económica, la diferencia podría superar los $200 millones, lo que genera serios interrogantes sobre la transparencia y la justificación de este millonario desembolso. Pero este gasto no es un hecho aislado, ya que el organismo que recibiría el camión viene siendo cuestionado por diversas irregularidades, constantes cambios de autoridades y graves denuncias internas.
