La conmoción en la ciudad no cesa tras conocerse los detalles del trágico final de Yohana Escudero (36). En las últimas horas, su familia decidió romper el silencio y difundir audios de WhatsApp que revelan el calvario de violencia y terror que la mujer vivía antes de ser hallada sin vida por sus propios hijos en el baño de su casa.
Los audios enviados por su expareja son contundentes y estremecedores. En ellos se escuchan amenazas de muerte explícitas que hoy cobran un significado oscuro. «Todo indica que fue planeado por él. La vivía amenazando con que la iba a matar, que se iba a matar él y también a los chicos», relataron familiares de la víctima, quienes apuntan directamente al entorno violento que rodeaba a Yohana.
¿Dónde estuvo el Estado? Este caso vuelve a poner el foco en la inoperancia de los mecanismos de protección. Si existían pruebas tan claras de violencia y amenazas reiteradas como «te voy a reventar a palos», la pregunta que hoy se hace Villa Mercedes es: ¿Por qué nadie intervino a tiempo? La muerte de Yohana no es un hecho aislado, sino la consecuencia de un sistema que llega tarde, dejando a las víctimas a merced de sus agresores a pesar de las denuncias o las señales de peligro.
El hallazgo del cuerpo por parte de sus hijos menores de edad añade una capa de horror a un caso que ya es emblemático de la violencia de género en la provincia. La comunidad exige que la justicia actúe con celeridad y que las amenazas previas sean tomadas como pruebas clave en la investigación para determinar las responsabilidades penales correspondientes.
Fuente: Dosis Puntana
