El escándalo en la justicia de San Luis suma un nuevo y preocupante capítulo que pone en jaque la credibilidad del gobernador Claudio Poggi. A la ya polémica designación de Víctor Endeiza, hermano del vicegobernador, para el Superior Tribunal de Justicia, se suma ahora la propuesta de su mejor amigo, Eduardo Cadelago Filippi, para ocupar el cargo clave de Procurador General de la Provincia.
La narrativa de «independencia judicial» que enarboló el gobernador se desmorona por completo. Lejos de buscar a los más idóneos, el oficialismo parece estar colonizando la justicia con su círculo más íntimo, un movimiento que desata un debate sobre si la provincia está a punto de caer en un lodazal de nepotismo y amiguismo.
Un silencio cómplice ante el amiguismo y el nepotismo
Lo más alarmante de esta situación es el silencio ensordecedor que rodea a estas designaciones. El senador Martín Olivero ha confirmado que, de manera insólita, no se ha presentado ni una sola impugnación contra la candidatura de Endeiza ni la de Cadelago Filippi. Este mutismo de la clase política resuena como una aprobación tácita a un modelo de justicia donde los lazos familiares y de amistad parecen tener más peso que los méritos.
La falta de cuestionamientos a estos nombramientos se produce en un contexto de grave crisis social y económica, donde la sociedad puntana se manifiesta por despidos, ajuste y pérdida de poder adquisitivo. Mientras la ciudadanía clama por respuestas, el oficialismo parece avanzar sin obstáculos en el control del poder judicial.
La independencia judicial, una promesa vacía
Las promesas de transparencia y de una justicia autónoma, que el gobernador Poggi hizo al inicio de su gestión, ahora suenan huecas. La designación de Endeiza, un hombre con años como funcionario de su gestión, y ahora la de su «mejor amigo», Eduardo Cadelago Filippi, demuestran que la independencia judicial es una promesa vacía.
La pregunta que flota en el aire es: ¿se puede garantizar la imparcialidad y la transparencia de la justicia cuando sus máximos exponentes son familiares y amigos del poder político? El futuro judicial de San Luis pende de un hilo, y la confirmación de estas designaciones podría sellar el destino de un sistema que, lejos de ser independiente, parece estar diseñado para servir a unos pocos.
