El rector Raúl Gil denunció que el Gobierno Nacional ejecutaría apenas 4,5 billones de pesos de los 8 billones previstos por ley para todo el sistema, lo que representa una brecha cercana al 60% en el financiamiento. Esta situación sin precedentes coloca a la Universidad Nacional de San Luis en un escenario crítico, afectando directamente el pago de becas estudiantiles, la continuidad de obras de infraestructura y los programas básicos de asistencia y funcionamiento institucional. Además de la falta de fondos operativos, la gestión universitaria advirtió que el proyecto oficial ignora por completo el atraso salarial acumulado de docentes y trabajadores del sector. Ante este panorama, desde la UNSL confirmaron que profundizarán las demandas judiciales, respaldados por los fallos que ya han resultado favorables para las instituciones educativas en los últimos meses. La incertidumbre crece entre la comunidad académica mientras se espera una respuesta política que garantice la educación pública en la región.
