En un encuentro que mantuvo con dirigentes y militantes en la localidad de Buena Esperanza, el líder del PJ puntano dijo que hoy “no hay plan ni desafíos”. Contrastó esta realidad decadente con lo que puede ofrecer el peronismo. “Con nosotros el futuro es justicia y progreso”, dijo.
El líder del justicialismo puntano, Alberto Rodriguez Saá, volvió a realizar un diagnóstico crudo y lapidario de la provincia, presa de un gobierno mediocre, vengativo y empecinado en un ajuste que ha empeorado en poco tiempo todos los indicadores socioeconómicos más relevantes. En un encuentro que mantuvo este jueves en la localidad de Buena Esperanza con dirigentes y militantes, dijo que la gestión actual equivale a atraso y que directamente saca a San Luis del mapa. “Le han apagado las luces, no hay un plan ni desafíos”.
Alberto contrastó esta decadencia con la pujanza que experimentaba la provincia cuando conducía el peronismo, con una economía expansiva y realizaciones constantes. “Con nosotros el futuro es justicia y progreso”, aseguró. Mencionó como ejemplo de decisiones que perjudican a San Luis la cancelación de la ruta de los Comechingones, proyecto de enorme trascendencia que fue paralizado de manera caprichosa por este Gobierno.
Rodríguez Saá dijo que el Ejecutivo puntano miente descaradamente cuando habla de transparencia e intenta torpemente adjudicar los problemas actuales a supuestos desmanejos anteriores. Y para ello trazó un ejercicio simple sobre lo que se recibe y lo que se hace.
«Nosotros tenemos para mostrar todo lo que hemos hecho con la misma plata, obras durante años, hospitales, escuelas, la electrificación rural. Acá está la honestidad. Y este no hace nada y dice que no tiene plata», afirmó en el encuentro realizado en el Departamento Dupuy.
Un elemento central que explica el retroceso económico de San Luis es el ajuste que aplica la administración de Claudio Poggi, reflejada en el retraso salarial que padecen los empleados públicos. El exgobernador recordó que durante sus gestiones los sueldos dignos permitían dinamizar la economía local, pero «vino este gobierno y borró todo de un plumazo».
El interior provincial también está olvidado y diferenció esta coyuntura a cuando imperaba el estaba en vigencia el Tratado de La Toma, que permitió hacer obras en muchas localidades con el dinero que recibió la Provincia por uno de los juicios que le ganó al gobierno nacional.
También fustigó las persecuciones y hostigamientos que actualmente padecen los empleados públicos y las mujeres. «Son manchones que le quedarán a este gobierno con esta infamia; hay que remediar este proceso», afirmó.
Como si no tuviera falencias y acciones condenables, Rodríguez Saá afirmó que a esta gestión provincial la persigue la mala suerte. «De la sequía pasamos a tener agua de más, a las inundaciones de varias localidades. Pierde Boca, pierde River. Tiene sueldos bajos, no tiene nada de aciertos, lo único que han hecho son atropellos, a los Ranqueles, al Caldén, a las mujeres», dijo.
Amigo del campo
Alberto subrayó que el peronismo es “amigo del campo” y dijo que siempre se manifestó en contra de las retenciones. Además dijo que el «el sur está predestinado a ser el departamento más rico de la provincia» y destacó la realización de obras de infraestructura estratégicas, como los acueductos. Recordó que la obra del Acueducto del Este estaba aprobada por Nación y presupuestada, pero el actual gobierno «la sacó del mapa».

