El foco de infección de aguas cloacales desbordadas evidencia el colapso de la gestión y la ausencia del Intendente. El riesgo de brotes de Hepatitis A y Gastroenteritis agobia a los vecinos.
La calidad de vida y la salud pública de cientos de familias en el Barrio Eva Perón Anexo I se encuentran comprometidas por la total inacción del Gobierno Municipal de San Luis. Un desborde cloacal monumental en la intersección de Urbano Núñez y José Gregorio Calderón ha transformado la zona en un foco de infección que lleva días sin solución, mientras la comunidad se pregunta dónde está el Intendente.
Las aguas servidas corretean a cielo abierto, generando un olor insoportable y un escenario insalubre. Este descontrol no es un accidente aislado, sino una problemática recurrente que evidencia el fracaso de la gestión municipal para mantener la infraestructura básica de la Zona Norte de la ciudad.
El colapso cloacal expone directamente a los niños y adultos mayores del barrio al riesgo de contraer enfermedades graves transmitidas por el agua, como gastroenteritis y, peor aún, Hepatitis A.
«La situación se arrastra desde hace tiempo. Exigimos una solución definitiva, no migajas paliativas. Necesitamos que las autoridades den la cara y que el Intendente se haga responsable de la crisis sanitaria que ha generado su desidia,» claman los vecinos, indignados por el silencio oficial.
La falta de respuestas ante un riesgo de salud tan evidente deteriora gravemente la vida en la capital puntana. La Municipalidad de San Luis es objeto de una fuerte crítica por el abandono de su deber más básico: garantizar la salubridad y seguridad de sus habitantes.
