Los recipientes están en un estado calamitoso hace meses y despiden un hedor insoportable, pero para el Intendente de San Luis la responsabilidad es de los más vulnerables. “A veces se complica porque nos encontramos con gente que toma las cosas, las saca y no las vuelve a ingresar”, señaló.
Una declaración muy desafortunada y triste pero que al mismo tiempo refleja tanto la inoperancia municipal como las consecuencias del modelo económico del poggismo. El intendente de San Luis, Gastón Hissa, dijo que el lamentable estado de los contenedores de la ciudad es culpa de la gente que busca comida.
El profundo nivel de deterioro de los containers se arrastra desde hace varios meses y la basura se acumula a la vista sin que nadie haga nada. La negligencia de la Comuna resulta evidente. Sin embargo, Hissa se hace el desentendido y se ensaña con los más desfavorecidos.
“Vienen los camiones de carga lateral, pero hay que limpiarlos. A veces se complica porque nos encontramos con gente que toma las cosas, las saca y no las vuelve a ingresar”, señaló en una entrevista televisiva.
La realidad que en San Luis la gente busque comida entre la basura es un reflejo dramático del declive socioeconómico que sufre la provincia por las políticas de ajuste que aplica o avala el poggismo.
Según las últimas mediciones del Indec para el primer semestre del año pasado la pobreza en la provincia creció casi 17 puntos porcentuales y pasó de 36,9% a 53,8%, cifra incluso superior a la media nacional. En el mismo periodo, la indigencia prácticamente se duplicó, pasando de 5.6% en diciembre de 2023 al 9.8% actual.
Hissa tampoco se aparta de esta ideología de recortes y de inacción gubernamental. Además de caracterizarse por ser una gestión con enormes problemas para brindar los servicios más esenciales, ha aplicado tarifazos y en un año despidió a 300 empleados municipales.


