El gobernador Gildo Insfrán otorgó esa mejora para el primer semestre y el objetivo es amortiguar las políticas de ajuste del gobierno nacional. Adelantan que los fondos se volcarán al consumo y dinamizarán la economía local. La contracara es San Luis, donde los empleados estatales están por debajo de la línea de pobreza.
Realidades dispares para los empleados públicos de dos provincias. El gobernador de Formosa, Gildo Insfrán, anunció un incremento salarial del 45 por ciento para el primer semestre para todos los trabajadores de la administración pública. El aumento se abonará en los meses de marzo, abril y mayo, e incluye a las jubilaciones y pensiones de la Caja de Previsión Social. La mejora contrasta con la actualización que se dio en San Luis, que llega al 24% en dos cuotas.
Insfrán señaló que el incremento responde al contexto socioeconómico derivado de las políticas de ajuste que aplica el gobierno nacional, “caracterizado por la continua disminución del poder adquisitivo de los salarios y jubilaciones, que se refleja en la caída del consumo, de la actividad económica y del empleo”.
En el Gobierno de Formosa detallaron que en los meses de marzo, abril y mayo se pagará un 15 por ciento de aumento cada mes.
Los observadores económicos adelantan que el incremento se volcará al consumo, lo que dinamizará a la economía local. Así, el gobierno formoseño realiza un importante esfuerzo si se tiene en cuenta que cuenta con niveles socioeconómicos bajos, menores a los de San Luis.
Lo concreto es que la realidad salarial actual de los empleados públicos formoseños difiere, y mucho, del 25% otorgado en San Luis por la gestión de Claudio Poggi, con un pago del 12,5% en febrero y otro de 12,5% en abril.
ATE advirtió que aún con la última actualización los estatales provinciales en San Luis se encuentran por debajo de la línea de pobreza, y por eso pidieron revisar lo antes posible ese porcentaje a través de un diálogo con la Mesa Intersindical.

