La frase pertenece al concejal justicialista, Alejandro Cordido, quien resaltó la mediocridad por la que navega esta gestión municipal. En su discurso para la apertura de sesiones en el Concejo Deliberante, HIssa demostró una completa desconexión con la realidad, que muestra una ciudad colapsada. Advierten por la falta de transparencia y ya hablan de “la gestión más opaca de la historia”.
Desconexión con la realidad. Eso fue lo que dejó el discurso que dio Gastón Hissa para inaugurar el periodo de sesiones ordinarias en el Concejo Deliberante de San Luis. El intendente capitalino se refirió a obras masivas hechas y por realizar de las que no hay prueba ni registros ni garantías, además de sacar el trillado manual poggista de culpar a la gestión anterior. Mientras las palabras se las lleva el viento, los vecinos de la ciudad sufren una de las peores administraciones que se recuerde, con enormes falencias en la provisión de todos los servicios básicos.
La frase del concejal justicialista Alejandro Cordido ejemplifica el paupérrimo nivel al que ha caído la gestión municipal. «El intendente apagó la ciudad el año pasado y ahora quieren hacer pasar el mantenimiento como si fueran obras», fustigó, lo que pone a la luz que las supuestas obras anunciadas, como la colocación de luminarias LED y repavimentación de calles, en realidad representan tareas corrientes y ineludibles de una gestión municipal, y que nunca pueden ser entendidas como mejoras de infraestructura.
Precisamente, el anuncio de Hissa de que instalarán (para en teoría combatir la inseguridad) 4.050 luminarias LED en 36 barrios puntanos inmediatamente lleva inmediatamente a la pregunta sobre qué pasó con las 300 luminarias robadas en Avenida Eva Perón y Avenida IV Centenario. En esas vías los automovilistas, como pasa en múltiples sectores de la ciudad, transitan completamente a oscuras, con todo el riesgo que eso implica.
Hissa no predica con el ejemplo cuando habla de transparencia, palabra que repite con frecuencia. El intendente anuncio un convenio con el Grupo Los Álamos para la transferencia del Cementerio Parque Los Álamos a la Municipalidad con la justificación de una “solución urgente” al colapso de los cementerios. Sin embargo, no se brindaron precisiones del acuerdo y como se garantizará la transparencia.
Además, los concejales opositores recordaron que la ejemplaridad que se autoimpone el Intendente se queda en eso, en simples palabras. El edil del PJ, Andrés Russo, señaló que se trata de la gestión “más opaca de la historia”, ya que esta administración no respondió un solo pedido de informe, no publicó ningún decreto y no presentó las últimas dos rendiciones trimestrales que exige la Carta Orgánica Municipal.
No solo eso, el concejal del PJ ya ha advertido que existe un esquema de sobresueldos encubiertos en la Comuna, con funcionarios que cobran un plus en concepto de viáticos aunque sin haber viajado.
Todo este (des) manejo se da sobre el fondo de una ciudad sumida día a día en las acumulaciones de basura, baches que no hacen otra cosa que multiplicarse, falta de luminarias, y desbordes cloacales permanentes, entre otros problemas graves. Además, la gestión capitalina manifiesta una enorme voracidad impositiva, ya que las tasas han subido más del 300 por ciento y el agua ya cuesta 19 mil pesos.
El acto de apertura de sesiones en el edificio de calle Colón tuvo presencias y ausencias notorias. Estuvo el contador Facundo Santarone, financista del poggismo, y faltó Claudio Poggi, lo que alimenta los rumores de que el Gobernador puertas adentro posee una visión muy crítica de la gestión de Hissa.
El Municipio montó un operativo de seguridad exageradísimo y desproporcionado para la treintena de personas, casi todos ellos funcionarios y sindicalistas, que se acercaron al edificio del Concejo Deliberante.

