La crisis económica golpea sin tregua a la provincia de San Luis, donde la escalada inflacionaria y el desplome del poder adquisitivo convirtieron las góndolas de los supermercados en un territorio hostil para los consumidores locales. Con un costo de vida asfixiante, llenar el changuito básico ya es una misión casi imposible para los hogares sanluiseños: un paquete de yerba mate de medio kilo se dispara a 2.450 pesos, el aceite de girasol de litro y medio trepa a 4.470 pesos, el arroz cuesta 3.090 pesos por kilo y las pastas rondan los 2.850 pesos. Este panorama dramático refleja la extrema vulnerabilidad de la economía doméstica en la región, donde las familias se quedan cada vez más solas frente a precios exorbitantes que pulverizan los ingresos mes a mes.
