La gestión de Ramón Funes, jefe comunal de Nogolí, atraviesa una grave crisis tras las denuncias de vecinos que lo acusan de desviar fondos municipales para financiar las carreras de caballos de sus familiares. Mientras se señala al intendente por priorizar gastos en fiestas y lujos personales, la localidad sufre la paralización de obras públicas y el congelamiento de los salarios municipales, en un contexto de ajuste integral implementado por el gobernador Claudio Poggi.
La indignación vecinal se centra en el deterioro de la infraestructura, evidenciado en la falta de pavimento que convierte a las calles en intransitables a solo dos cuadras de la plaza principal, situación que se agrava drásticamente con la lluvia.
La tensión ha llegado a las redes sociales, donde se han difundido carteles que exponen la desidia habitacional en contraste con el abandono salarial de los trabajadores, bajo la consigna: «No hizo el asfalto que prometió, y no paga lo que corresponde a sus empleados municipales. Ramón Funes, empleado de Poggi».
