Trabajadores y vecinos se congregaron en las puertas del centro sanitario para analizar el impacto de los recortes presupuestarios que afectan directamente el funcionamiento de la institución. Durante el encuentro se compartieron detalles sobre la falta de insumos y las crecientes dificultades para garantizar una atención de calidad en un contexto de fuerte reducción de recursos públicos. Los asistentes coincidieron en la urgencia de defender el sistema de salud como un derecho fundamental de toda la comunidad frente a la crisis actual. La jornada concluyó con un llamado a la unidad para visibilizar la problemática y exigir respuestas institucionales que aseguren la continuidad de los servicios médicos esenciales en la región.

