¡INDIGNANTE! Los vecinos del Boulevard Fuerte Constitucional están cercados por ratas, moscas y una pestilencia que no deja respirar. Mientras el Intendente vive en una burbuja, el pueblo respira veneno en el norte de la ciudad. ¡PARECE UNA ZONA DE CATÁSTROFE!
¡Es el colmo de la desfachatez! No es una película de terror ni una ciudad bombardeada. Es el Boulevard Fuerte Constitucional, hoy rebautizado por los vecinos como el «Boulevard del Asco». Las imágenes son brutales: montañas de basura que tapan las veredas, bolsas reventadas que desparraman podredumbre y un olor a muerte que se mete en las casas sin permiso.
Lo que usted ve es el San Luis real, el que no sale en los folletos del gobierno. La gestión municipal decidió abandonar a su suerte a miles de puntanos que hoy caminan entre la inmundicia. La desidia no es solo falta de camiones; es un ataque directo a la salud de nuestros hijos y un desprecio total por el vecino que paga sus impuestos y tasas.
«¡Estamos condenados! El municipio nos tiró a la basura como si no fuéramos personas», gritó una madre desesperada mientras espantaba moscas de la cara de su bebé. Y tiene razón: en el Boulevard Fuerte Constitucional, los microbasurales ya son parte del paisaje. Restos de comida podrida, pañales usados y mugre de hace semanas se cocinan bajo el sol de 40 grados, creando una bomba de tiempo sanitaria que nadie quiere desactivar.
EL INTENDENTE… ¡BIEN, GRACIAS!
Mientras la zona norte se hunde en la m**rda, en los despachos municipales se respira aire acondicionado y perfume caro. Se llenan la boca hablando de «modernización» pero no pueden levantar una bolsa de basura en el Boulevard. ¿Qué esperan? ¿Que aparezca el primer caso de cólera o que una rata muerda a un jubilado o a un niño para reaccionar?
Los camiones recolectores pasaron a ser una leyenda urbana en esta zona. Los «contenedores itinerantes» son un chiste de mal gusto que solo sirven para que los funcionarios se saquen fotos de campaña. Hoy, la Fuerte Constitucional es el monumento más grande a la inoperancia y el desprecio oficial.
¿HASTA CUÁNDO VAN A SEGUIR BURLÁNDOSE DE LA GENTE?
