El gobernador Claudio Poggi está en el centro de una fuerte crítica: su prioridad es asegurar su propio lugar cerca del poder central, y para eso, está dispuesto a sacrificar la ética y la transparencia que prometió a los puntanos.
Poggi, cuyo historial incluye alianzas y fotos con Cristina Kirchner, hoy se muestra como socio incondicional de Javier Milei. Este oportunismo político demuestra que su única bandera es estar siempre cerca de quien gobierna.
La estrategia de Poggi es el silencio total frente a los escándalos que tocan a La Libertad Avanza (LLA), lo que se interpreta como una táctica para no perder el favor de la Casa Rosada:
- Caso Espert y Narcotráfico: Cuando el diputado José Luis Espert fue vinculado al empresario narco Fred Machado (acusado de narcotráfico y lavado de dinero), Poggi, que hizo campaña con él , optó por no opinar. Guardó silencio total sobre el escándalo, evadiendo condenar el vínculo con el crimen organizado.
- Ministros Cuestionados como Luis «Toto» Caputo y Sandra Pettovello: Al recibir a Sandra Pettovello (bajo fuego por recortes sociales y causas judiciales), el gobernador no dijo una palabra sobre las controversias. De hecho, la nota oficial sobre la visita de la ministra llegó a desaparecer temporalmente del portal de noticias provincial, un acto visto como un desesperado intento de ocultar la alianza con una figura tan criticada.
- El Bloqueo para No Opinar sobre el Círculo de Poder: El gobernador ha impuesto un hermetismo total sobre las denuncias más graves que afectan directamente al entorno del Presidente, evitando cualquier declaración que pudiera generar tensión con la Casa Rosada:
- Caso ANDIS: Silencio sobre las denuncias de supuestas coimas en la Agencia de Discapacidad, que salpicaron a figuras cercanas, como Karina Milei.
- Caso $LIBRA: Silencio absoluto sobre la polémica de la criptomoneda, que involucró al Presidente en posibles delitos de abuso de autoridad.
¿Qué Defiende Poggi?
El historial de Poggi lo expone: un día aliado del kirchnerismo y otro día socio de la ultraderecha. Su única coherencia parece ser su cercanía al poder.
Al callar sobre la corrupción y al evitar la crítica, Poggi está sacrificando la defensa de San Luis a cambio de asegurar su posición política.
La delgada línea que camina Poggi ya se rompió. Los puntanos se preguntan: ¿El gobernador está gobernando para la provincia, o está gestionando su propia supervivencia política en el mapa del poder nacional?




