Ignora el Narco-Dinero y las Coimas de Karina: Javier Milei se disfrazó de rockstar en el Movistar Arena para tapar la podredumbre moral de su espacio.
La crisis de La Libertad Avanza (LLA) no es un drama; es una comedia ridícula y el protagonista es el propio presidente. Mientras su espacio político se cae a pedazos entre las renuncias por el narco-dinero y las denuncias por el 3% de coimas, el presidente Javier Milei decidió que la mejor estrategia era vestirse de rockstar, agarrar el micrófono y desafinar clásicos del rock nacional en el Movistar Arena.
La presentación de su libro se convirtió en un show de escapismo puro, en el que el Jefe de Estado intenta que la militancia se olvide de la crisis económica y de la desintegración ética de LLA.
¿Esta es la «Nueva Casta» que Nos Gobierna?
Agenda del Presidente en crisis:
- Recortar salarios a jubilados.
- Aumentar tarifas a la gente.
- Dar la espalda a las provincias.
- Cantar «Rock del Gato» con la «Banda Presidencial».
La imagen es demoledora: un presidente totalmente desconectado de la realidad y preocupado solo por su ego, su show y su militancia fanatizada. En lugar de dar respuestas sobre el dinero de Fred Machado que tumbó a Espert, o sobre la caja política de su hermana, Milei canta. Un acto que minimiza la gravedad de la corrupción a nivel de un berrinche en el escenario.
La puesta en escena fue un acto de cinismo total: La Banda Presidencial, con su hermana Karina Milei y la diputada Lilia Lemoine, reforzó la idea de que la presidencia se maneja como un club de amigos que se disfraza para hacer shows mientras se ignoran los problemas de la Nación.
Argentina necesita un presidente que trabaje y dé respuestas, no un showman que canta mientras la «casta viajera» aplaude y el país se desintegra. ¡El circo ya terminó!

