El mandatario de San Luis, sin filtro ni decoro, respondió con una grosería machista a una pregunta incómoda. ¿Este es el ejemplo que le da a la provincia?
Lo que debería haber sido una conferencia de prensa de rutina se transformó en un bochorno de proporciones. Las cámaras registraron el momento exacto en que el gobernador de San Luis decidió que su cargo le da licencia para agredir verbalmente a una mujer periodista que solo cumplía con su trabajo: preguntar sobre temas de interés público.
Ante una pregunta profesional sobre la polémica de las «retenciones cero» y su vínculo con José Luis Espert, el gobernador reaccionó como un niño caprichoso:
- Primero, se hizo el «desentendido» sobre las cuentas del Gobierno Nacional, demostrando una «ignorancia» muy conveniente sobre los temas que afectan a los productores puntanos.
- Luego, sin capacidad de debatir o argumentar, el mandatario soltó la frase que ya genera repudio en todo el país: «¿Cómo me hinchás las bolas con eso?».
Un insulto directo, grosero y con una connotación profundamente despectiva, especialmente cuando se dirige a una mujer que lo está interpelando en el ejercicio de su profesión.
Dicen que la educación empieza por casa. Si esta es la «casa» de San Luis, estamos en serios problemas. El gobernador demostró que, al verse acorralado por la verdad, su única herramienta es la agresión y la falta de respeto hacia una profesional, ¡simplemente por ser mujer y atreverse a preguntar!
El Foro de Periodismo Argentino (FOPEA) no tardó en reaccionar, emitiendo un comunicado contundente donde repudia la agresión verbal y el tono peyorativo del gobernador. Este tipo de actos no solo atentan contra la libertad de prensa, sino que fomentan un clima de hostilidad inadmisible desde el máximo cargo de la provincia.
¡Basta de agresiones! En Somos San Luis, creemos en el debate de ideas, el respeto y la transparencia. La provincia no puede tener un líder que responde a la verdad con groserías.
