Una alarmante situación estaría a punto de desatarse en la provincia. Según trascendidos de fuentes financieras, se estaría gestando un plan para la ejecución hipotecaria y el remate de las viviendas de familias que no pueden afrontar las cuotas impagables de los créditos UVA. Al parecer, esta medida contaría con el aval del gobernador Claudio Poggi, quien se habría reunido con representantes de las entidades bancarias para poner en marcha el plan de remates.
Los créditos UVA, que en 2016-2017 se presentaron como una solución para el acceso a la vivienda, se habrían convertido en una trampa para miles de familias. Con las cuotas ajustadas por la inflación, muchos deudores verían sus deudas multiplicarse, haciendo que el capital adeudado crezca más rápido que el valor de la propiedad. Las organizaciones de hipotecados UVA denuncian que más de 105,000 deudores estarían «atrapados en un loop de cuotas» que no paran de aumentar.
En San Luis, la situación no sería diferente. Ante la imposibilidad de pagar, las familias se habrían visto forzadas a entrar en morosidad, lo que habría llevado a las entidades financieras a buscar la ejecución de las viviendas. Se especula que, de confirmarse el plan, los remates comenzarían en los próximos meses.
La posible decisión del gobierno de San Luis de avalar estos remates representaría un duro golpe para la clase media y una total falta de sensibilidad ante la desesperante situación de los deudores. Si bien algunos fallos judiciales han dado la razón a los hipotecados, no existe una solución general que aborde la problemática de fondo.
Si este plan se concreta, miles de familias puntanas que vieron en el crédito UVA la oportunidad de tener su casa propia, estarían a punto de perderlo todo, en un acto que pone en evidencia la falta de una política habitacional y la total sumisión de la provincia a los intereses de las entidades financieras.
