Mientras el Gobierno Provincial insiste en una narrativa de «normalidad», la cruda realidad es que miles de familias de la DOSEP, la obra social de los empleados públicos, están siendo usadas como peones en una guerra de poder. El Círculo Médico de San Luis ha declarado una «rebelión» total, y la causa es una decisión arbitraria y unilateral que amenaza con colapsar el sistema de atención.
La situación es más grave de lo que parece. La abrupta cancelación de un convenio de casi dos décadas, que se mantenía sin problemas desde 2007, es la gota que colmó el vaso. Esta «maniobra» del gobierno, lejos de ser un simple ajuste administrativo, se siente como una bofetada a los miles de afiliados que ahora se preguntan: ¿quién se hará cargo de mi salud y la de mi familia?
La postura unánime del Círculo Médico de San Luis no es un capricho. Es la respuesta a una falta de diálogo alarmante y a una decisión que no tiene en cuenta las vidas humanas que dependen de su servicio. “Este respaldo refleja la firmeza y la unidad del cuerpo médico”, sostienen desde el CMSL, denunciando implícitamente la incapacidad del poder Ejecutivo para encontrar soluciones. La lista de asociaciones de especialistas que se han sumado al rechazo es una prueba contundente del repudio generalizado.
El gobierno ha optado por el silencio, mientras el drama se vive en los consultorios y en los hogares de quienes necesitan atención médica urgente. ¿Se está priorizando el control político por encima del bienestar de la gente? La convocatoria a una asamblea extraordinaria el 16 de septiembre es un grito de auxilio de los profesionales, quienes advierten que esta medida causará «dramas» en los afiliados.
La pregunta sigue en el aire: ¿Hasta cuándo los ciudadanos de San Luis serán rehenes de decisiones tomadas a espaldas de sus necesidades más básicas? La consigna «CON LA SALUD NO SE JUEGA» ya no es solo una frase, es una acusación directa a quienes, con sus acciones, han puesto en riesgo la vida de miles de personas. La historia de esta crisis será escrita por el sufrimiento de los pacientes.
