La provincia de San Luis se encuentra en una situación alarmante para sus empleados estatales. Como si no bastara con los salarios que a duras penas cubren las necesidades básicas, ahora se suma la carga sistemática e injustificada de faltas, castigando aún más a quienes trabajan para el estado provincial.
La Asociación Trabajadores del Estado (ATE) de San Luis ha alzado la voz de alarma. El secretario general, Fernando Gatica, advirtió sobre las graves consecuencias que estas irregularidades tienen para los trabajadores: descuentos salariales, suspensiones e incluso despidos. La situación es mucho más seria de lo que el gobierno provincial parece reconocer.
El problema radica en el Sistema Integral de Control de Asistencia (SICA). ATE presentó una nota formal a Recursos Humanos de la Provincia exigiendo una revisión inmediata del sistema. Se han detectado numerosas irregularidades, con faltas cargadas incorrectamente incluso en días laborables, fines de semana y feriados.
Ante esta situación, el gremio ha sido claro: mientras no se solucionen los errores del sistema, el gobierno debe desistir de realizar cualquier tipo de descuento. La organización sindical ha calificado estos descuentos como «arbitrarios» y exige celeridad para resolver esta situación que afecta a cientos de familias puntanas.
