La provincia se prepara para un evento automovilístico de alto voltaje. El mítico Autódromo Rosendo Hernández está en plena metamorfosis: repavimentación, boxes de lujo, nuevas tribunas y seguridad de punta para recibir al Turismo Carretera en septiembre. Pero, en medio del rugir de los motores, surge una pregunta que desvela a más de uno y pone en la mira a la sombra del poder en San Luis: ¿volverán a aparecer las «modelos amigas» de Facundo Santarone, el hombre que decide todo sin tener cargo?
La memoria colectiva de San Luis aún recuerda aquellos tiempos de la primera gobernación de Claudio Poggi. Fue entonces, en su rol como titular de SAPEM Servicios, cuando Facundo Santarone habría cultivado una habilidad inquietante: la de tejer «sólidos lazos» con los medios nacionales y, de forma llamativa, atraer a la provincia a reconocidos modelos e influencers. Estas figuras, cuyo propósito en San Luis nunca quedó del todo claro, se «paseaban» por Potrero de los Funes y otros eventos, dejando un halo de misterio a su paso.
Hoy, con el regreso del Turismo Carretera –un evento que siempre atrae miradas y cámaras– la posibilidad de que estas visitas se repitan en el renovado Rosendo Hernández enciende las alarmas. Santarone, conocido como el «valijero» que maneja los hilos del gobierno detrás de bambalinas, sin cargo oficial, pero con poder absoluto sobre medios, empresarios, pauta e incluso la «inteligencia», es el epicentro de la duda.
¿Qué clase de «lazos» eran esos que Santarone establecía con las modelos y figuras del espectáculo? ¿Eran meras estrategias de difusión o había algo más turbio detrás de esas «amistades» VIP que aterrizaban en San Luis? La opacidad que rodea la figura de Santarone, un hombre al que «todos niegan, pero todos le temen», intensifica el morbo y la suspicacia.
Mientras el asfalto del Rosendo Hernández se alista para la velocidad, la provincia se pregunta si el glamour y el misterio de antaño volverán a mezclarse en los boxes y tribunas. La sombra de Santarone y sus «amigas» VIP planea sobre el próximo gran evento, dejando un sinfín de interrogantes sin respuesta y alimentando la conversación en cada rincón de San Luis. El telón se levanta, y el show, con o sin motores, promete ser picante.


