Un relevamiento extraoficial revela la alarmante cifra de intoxicaciones en escuelas de la provincia, lo que expone la precariedad y falta de controles del programa alimentario. El gobierno provincial minimiza los casos y enfrenta denuncias.
Un informe extraoficial al que accedió el medio Edición Abierta (EA) refleja la grave crisis del Programa Alimentario Nutricional Escolar (PANE) que implementa el Ejecutivo puntano. Aseguran que desde que se lanzó el plan, unos 2.650 alumnos sufrieron intoxicaciones por consumir alimentos en mal estado distribuidos en las escuelas públicas. El relevamiento, realizado por una ONG con datos recopilados de escuelas y hospitales, pone en evidencia la extrema precariedad del programa y la falta de medidas de seguridad.
Desde su implementación, el PANE ha estado bajo el ojo de la tormenta. La falta de controles bromatológicos, la ausencia de protocolos claros y las denuncias por irregularidades en relación a los proveedores han marcado el programa, cuyo punto más dramático han sido las intoxicaciones masivas en los establecimientos educativos.
Escuelas como la “Pancha Hernández”, “Provincia de La Rioja”, en la ciudad de San Luis; y la técnica “Agustín Mercau” en Villa Mercedes, han sido escenario de estos graves episodios, lo que generó indignación entre padres, docentes y la comunidad educativa.
A pesar de la gravedad de los hechos, el Ejecutivo puntano siempre ha intentado minimizar la situación, deslindando responsabilidades o incluso sugiriendo posibles actos de sabotaje, aunque sin presentar pruebas concretas.

