DISTINTAS ONGS ADVIERTEN QUE LAS MUERTES POR FRÍO CRECEN SIGNIFICATIVAMENTE. EN SAN LUIS, DOS PERSONAS EN SITUACIÓN DE CALLE FALLECIERON DESDE 2024.
Una cruda realidad humanitaria ha sido expuesta por la reciente ola de frío polar que azotó gran parte de Argentina: al menos 63 personas en situación de calle han fallecido en lo que va del año por causas relacionadas con la exposición a bajas temperaturas. Distintas organizaciones no gubernamentales (ONGs) alertan sobre un preocupante incremento en estas muertes, atribuyéndolo directamente a la ausencia de políticas públicas efectivas para proteger a los sectores más vulnerables.
La provincia de San Luis no ha sido ajena a esta tragedia. Desde 2024, dos personas en situación de calle han perdido la vida en la región debido a causas vinculadas al frío. Si bien estos casos no recibieron una amplia cobertura mediática, son lamentablemente conocidos por las organizaciones locales que trabajan día a día en los barrios con esta población.
Las alarmantes cifras provienen de un registro autogestivo elaborado cada invierno por la Asamblea Popular por los Derechos de las Personas en Situación de Calle y el grupo Sociabilidad de los Márgenes de la UBA. Estas organizaciones subrayan la necesidad de su trabajo ante la ausencia de estadísticas oficiales por parte del Estado.
«El frío no mata por sí solo», advierten las ONGs en un comunicado conjunto, «mata el abandono, la mala alimentación, la falta de acceso a la salud y de un techo digno». Esta declaración pone de manifiesto que las muertes por hipotermia son el síntoma visible de una emergencia social más profunda, agravada por la inacción política y la desatención a las necesidades básicas de las personas más desprotegidas. La situación exige una respuesta urgente y coordinada para evitar más pérdidas de vidas humanas.
