La coordinadora del programa alimentario dijo que “sería óptimo que los chicos coman en las escuelas”, y que podrían iniciar recorridos por los establecimientos educativos para constatar cuales tienen la infraestructura para elaborar viandas, aunque no dio mayores precisiones. Además, dijo que las intoxicaciones alimentarias son más agudas en los menores debido a que tienen “menos resistencia y por eso se nota más”.
El Programa Alimentario Nutricional Escolar (PANE) se ha caracterizado por su extrema precariedad y la falta de información y de medidas de seguridad, factores cuyo correlato más dramático ha sido la manifestación de intoxicaciones masivas en los colegios, episodios que lamentablemente se dan cada vez más con más frecuencia. Más allá de los intentos del gobierno provincial de minimizar los casos y deslindar responsabilidades, las falencias son estructurales y evidentes. Ante la sucesión constante de incidentes, la coordinadora del plan, Eugenia Gallardo, dijo que evalúan realizar cambios importantes.
“No sé si queremos cambiar el sistema en su totalidad, pero si en las instituciones que se pueda para que se cocine ahí. Para ello necesitamos ver las instalaciones, agua, la conexión a cloacas, porque en este proceso se generan muchos residuos”, dijo Gallardo en una entrevista realizada este viernes a San Luis 24 Noticias, y señaló que “sería óptimo que los chicos coman en las escuelas”.
La coordinadora del PANE afirmó que las intoxicaciones alimentarias en los establecimientos educativos son esperables debido a la dimensión que posee el programa nutricional en la provincia que, según precisó, distribuye 60 mil raciones por día. “El Programa Alimentario de Cordoba está hace cuarenta años y me contaban que siempre han tenido problemas de este tipo”, dijo, y señaló que las intoxicaciones son más agudas en los menores debido a que tienen “menos resistencia y por eso se nota más”.
En relación al episodio registrado esta semana en la localidad de Luján, con la aparición de más de cincuenta casos de gastroenteritis en alumnos que presuntamente están ligados a la ingesta de viandas contaminadas del PANE, Gallardo aclaró que aún no se ha determinado el origen del problema.
La emergencia sanitaria originada también esta semana en Buena Esperanza, en la que unos treinta estudiantes del Colegio Secundario “Luisa Fantini de Cortés Aparicio” manifestaron dolores abdominales, dificultad para respirar, crisis de llanto y angustia, no se vincula para el Ejecutivo con el programa alimentario. La coordinadora del PANE admitió que se le pidió autorización a los padres para realizarle a los chicos análisis de orina y sangre. Las últimas informaciones provenientes de la localidad indican que los alumnos se habrían intoxicado con ansiolíticos, lo que no deja de ser un episodio de una enorme gravedad para el sistema escolar.
Gallardo reconoció que el PANE ha manifestado deficiencias estructurales en su aplicación. “En el interior de la provincia no teníamos la logística de traslado de alimentos; eso es verdad. Por eso se contrato vehículos para traslado. Hay proveedores que transportan alimentos, pero no conservando el frío”, afirmó.
Con la justificación de que hay una investigación judicial en marcha, la coordinadora se excusó de precisar el estado del ministro de Desarrollo Productivo y senador electo por el oficialismo en el Departamento San Martín, Federico Trombotto, quien, junto a otros funcionarios, ha recibido una denuncia penal por ser un presunto proveedor de viandas al PANE, lo que lo evidenciaría una incompatibilidad flagrante y un sistema fraudulento. Gallardo esgrimió el mismo argumento sobre la intervención de la Justicia para no difundir el listado de proveedores.
A pesar de la acumulación de falencias e irregularidades, episodios que incluso se manifiestan semana a semana, para Gallardo existe un interés político para que al PANE le vaya mal. “Hay una cierta intencionalidad en el manejo de la información”, afirmó.

