Los gremios estatales advirtieron que en Día del Trabajador “no hay felicidad posible con ollas flacas y bolsillos vacios”, e indicaron que “los sueldos no alcanzan para vivir con dignidad”. “Nos piden que aguantemos, pero ellos no ajustan el cinturón. Nos piden paciencia mientras viajan en autos nuevos y reparten contratos como pan dulce en diciembre”, lanzaron.
En el marco del 1 de mayo, la Mesa Intersindical Estatal de San Luis, conformada por el Sindicato Judiciales Puntanos (SIJUPU), la Asociación de Profesionales y Técnicos de la Salud (APTS), la Unión de Trabajadores de la Educación Provincial de San Luis (UTEP-SL), el Sindicato de Empleados Provinciales (SIEP), la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) y la Asociación del Personal Legislativo (APEL), emitió un durísimo comunicado que refleja el malestar de los trabajadores estatales ante la precaria situación económica y social que atraviesan.
Bajo la consigna “no hay felicidad posible con ollas flacas y bolsillos vacíos”, el documento denuncia las duras condiciones laborales que atraviesan los empleados públicos en la provincia, quienes perciben “sueldos que no alcanzan ni para vivir con dignidad”. La Intersindical apuntó directamente contra el Gobierno provincial, acusándolo de indiferencia frente al esfuerzo de los trabajadores que con salarios de miseria sostienen el funcionamiento de hospitales, escuelas, juzgados, oficinas y barrios enteros.
El comunicado no escatima críticas al Ejecutivo puntano y sus funcionarios: “Mientras nos piden que aguantemos, ellos no ajustan ni el cinturón. Nos piden paciencia mientras viajan en autos nuevos y reparten contratos como pan dulce en diciembre”.
En un tono cargado de indignación, los gremios afirmaron que “esta miseria no la elegimos, nos la imponen” y exigieron el fin de “sueldos que dan vergüenza” y de “políticos ricos con trabajadores pobres”. El mensaje reivindica la unidad entre los trabajadores, el “abrazo entre iguales” y la “rabia compartida”.


