ATE San Luis dijo que las recategorizaciones son un derecho, “no un regalo de ninguna gestión”. Además, criticaron que sean aisladas y subrayaron que solo implican una suba de 10 mil pesos, una suma que consideraron “completamente irrisoria”. La desesperación por «encontrar» logros de una gestión municipal que se hunde en la inoperancia absoluta.
En un nuevo capítulo de puestas en escena de lo que muchos ya consideran la peor gestión en la historia de la ciudad de San Luis, el intendente Gastón Hissa anunció la implementación de 400 recategorizaciones para empleados municipales, presentándolas como un logro de su administración. Sin embargo, el anuncio es en realidad una auténtica “estafa política”. La Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) San Luis, denuncia que estas recategorizaciones no son una medida novedosa, sino un derecho que se debe cumplir cada cierto tiempo y que está determinado por las normas vigentes.
Un anuncio tramposo en medio de la crisis
El anuncio de Hissa llega en un contexto de creciente tensión laboral. Desde este lunes, ATE San Luis inició un quite de colaboración y un estado de asamblea permanente en la Municipalidad, en respuesta a la falta de respuestas de Hissa a reclamos históricos de los trabajadores. Entre las demandas se encuentran la recomposición salarial acorde a la inflación, el pase de sumas no remunerativas al básico, el cumplimiento del Convenio Colectivo de Trabajo, mejoras en las condiciones de seguridad e higiene, y el cese de la persecución sindical y la violencia laboral.
Señalan que lejos de ser una política innovadora, las recategorizaciones anunciadas por Hissa son un procedimiento automático contemplado en el Estatuto Municipal, que se activa según la antigüedad y el cumplimiento de requisitos básicos por parte de los trabajadores.
“Es un derecho de los y las trabajadoras, no un regalo de ninguna gestión”, afirmó con contundencia el Consejo Directivo Provincial de ATE San Luis, que calificó el anuncio como “totalmente insuficiente”.
Un impacto insignificante
Según ATE, las recategorizaciones aisladas propuestas por Hissa representan, en promedio, un aumento salarial de apenas $10.000, una suma que el gremio considera “irrisoria” frente a la pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores, golpeados por la inflación y el aumento de precios. Indicaron que la medida no aborda las demandas centrales de los municipales, como la recomposición salarial, el pase al básico de sumas no remunerativas, la asignación de la máxima categoría a trabajadores próximos a jubilarse (mujeres de 50 años y varones de 55), la devolución de plantas permanentes, ni las mejoras en seguridad e higiene.
El sello del “poggismo”
La maniobra de Hissa se inscribe en lo que muchos critican como el sello del “poggismo”: una gestión caracterizada por la improvisación, la falta de transparencia y la incapacidad para resolver los problemas estructurales de la ciudad. En un San Luis donde los servicios públicos se deterioran y los reclamos ciudadanos crecen, el intento de presentar un derecho laboral como un logro político ha generado indignación entre los trabajadores.


