La coordinadora del plan, Eugenia Gallardo, reconoció que el plan alimentario no fue planificado y que no se midió el estado nutricional de los alumnos cuando Poggi asumió su gestión. Actualmente, el programa solo entrega una dieta fría en las escuelas por el peligro que implica distribuir comida caliente, lo que es un reconocimiento de las falencias estructurales que exhibe el programa.
El Ejecutivo provincial se caracteriza por su negligencia y su torpeza y la crisis desatada en el PANE, que ha implicado la intoxicación de cientos de alumnos que asisten a escuelas públicas, es el ejemplo más dramático. La “solución” que ensayó el Gobierno a esta coyuntura ha sido más burocracia, más funcionarios, pero siguen sin anunciarse medidas concretas que garanticen la seguridad bromatológica. Las acciones y declaraciones adoptadas por la coordinadora del plan alimentario, Eugenia Gallardo, confirman que se mantiene la precariedad y la improvisación, con el riesgo que eso implica para los alumnos
Nada fue planificado
Las aseveraciones vertidas en los medios por la diputada provincial, que es candidata a la reelección en la Cámara Baja y que con el PANE maneja una caja de 30 mil millones de pesos, son preocupantes aunque no sorprendentes. En la última sesión de la Cámara de Diputados, la legisladora justicialista Silvia Sosa Araujo, adoptó una forma singular para graficar la negligencia con la que el estado puntano maneja el programa alimentario.
Sosa Araujo colocó su celular en el micrófono que tiene cada escaño en el recinto e hizo escuchar a sus colegas las increíbles contestaciones que la coordinadora del programa alimentario dio en una entrevista realizada por el periodista Oscar Flores. Gallardo admitió que el PANE “no se había diseñado” y que “no fue planificado”. Además, y en lo que resulta un reconocimiento implícito de la precariedad del sistema, dijo que “el Gobernador me convocó teniendo la posibilidad que diga que no, porque me expongo fuertemente».
En un pasaje de la entrevista, que los diputados escuchaban atónitos en el recinto, el periodista Flores quiso saber si el estado nutricional de los alumnos había sido medido en el inicio de la gestión de Claudio Poggi. La respuesta de Gallardo es increíble: «Creo que es una buena pregunta que me enciende la lamparita de incorporarlo, no tengo una respuesta para dar».
Problemas estructurales con solo “parches” superficiales
En una nota que le realizó el medio La Gaceta Digital, la coordinadora del PANE, que ahora tiene rango de Secretaria de Estado en el gobierno provincial, intentó dar precisiones, pero es tal la improvisación que cada vez que intenta aclarar oscurece. Señaló que el listado original de los proveedores del PANE se armó a partir de los proveedores que ya venían trabajando con las cooperadoras, es decir, que no hubo ningún tipo de selección.
Sobre la vinculación de funcionarios gubernamentales como proveedores del plan, las explicaciones de Gallardo han sido también ambiguas, a pesar de las evidencias. “La verdad es que no hemos detectado vínculos de proveedores con funcionarios del Gobierno, estrictamente. Si existe un vínculo, no es lo que ha sido primordial, sino que se está cumpliendo con los requisitos que establece el programa y los que establece la Provincia para ser proveedor del Estado”, afirmó.
Otra prueba del desmanejo en el PANE es la relación del Gobierno con las intendencias de las principales ciudades de la provincia. Dijo que desde que empezó su cargo como titular de la Secretaria del PANE habló “con los responsables de Bromatología de los municipios”, lo que confirma que este paso elemental antes no se hacía. El mismo intendente de San Luis, Gastón Hissa, cuando estalló el escándalo “se lavó las manos”. En otro reconocimiento insólito en esta auténtica saga de negligencia e inoperancia, dijo directamente que su gestión no controlaba a los proveedores de este plan.
Las falencias del PANE son estructurales, y eso se evidencia en las “soluciones” que ensaya el Ejecutivo. “Actualmente estamos con una dieta fría, los menús son fríos, lo que reduce el riesgo de cualquier tipo de contaminación o problema con el alimento. Estamos trabajando en un menú caliente, aunque su implementación es más difícil”, explicó la coordinadora.
Una medida a todas luces superficial es que se ha habilitado un sitio (pane.sanluis.gov.ar) para que padres, madres, tutores, alumnos y personal escolar pueden comunicarse por escrito con la Secretaría del PANE para realizar consultas, e incluso se pueden subir fotos. “El objetivo es lograr una comunicación dinámica y rápida con la comunidad. Abriendo este buzón de inquietudes, creo que podemos mejorar e individualizar cada una de las propuestas o inquietudes planteadas”, dijo Gallardo.
De soluciones concretas, nada de nada.

