El gobierno provincial dijo el año pasado que iba a implementar un plan de remediación, pero el aroma pestilencial que deriva del feedlot ubicado en la localidad de Donovan se intensifica. Otra muestra contundente de inoperancia gubernamental.
Insoportable, insidioso, vomitivo. Este viernes los habitantes del Gran San Luis han tenido que soportar los olores pestilenciales que emanan del feedlot “La Nelly”, ubicado en Donovan, que en esta jornada incluso se han sentido más intensos que en ocasiones anteriores.
El gobierno provincial, con su inoperancia habitual, se va en promesas y el problema no hace otra cosa que agravarse, con el impacto directo que eso tiene en la calidad de vida de los habitantes de San Luis, Juana Koslay, La Punta y Potrero de los Funes.
El hedor ha sido tan intenso que incluso ha provocado que algunas personas estuvieran cerca de descomponerse al momento de salir de la calle. Los aromas intolerables parecen contar con la capacidad de penetrar los ambientes cerrados. No hay escape para tanta repugnancia.
La incapacidad absoluta del Ejecutivo provincial ya genera exasperación. La Secretaria de Ambiente y Desarrollo Sustentable, a cargo de Federico Cacace, prometió un Plan de Remediación que, a la usanza del poggismo, se quedó en eso, en palabras y nula acción.

