Las gestiones de la coordinación municipal Suyuque-Los Molles y la Intendencia de Villa de la Quebrada no realizan ningún tipo de mantenimiento, lo que perjudica a automovilistas y vecinos.
La Autopista 25 de Mayo está agraciada por hermosos paisajes y es una vía de comunicación esencial para las localidades turísticas que surca. Sin embargo en varios muestra el abandono absoluto al que está sometido producto de la parálisis en las tareas de mantenimiento de las gestiones que en teoría tienen responsabilidad: crece la basura, los pastizales que invaden el asfalto y los baches son cada vez más numerosos.
Los desperdicios que se acumulan o están esparcidos en el tramo Suyuque-Los Molles son notorios y brindan una imagen muy desagradable, que contrasta con el entorno natural. Vecinos y automovilistas que transitan por este sector están molestos porque ni la coordinación municipal Suyuque-Los Molles ni la intendencia de Villa de la Quebrada parecen tener la capacidad para solucionar este problema.
En las banquinas de la autopista no se realiza ningún tipo de conservación, lo que provoca que los pastizales avancen de manera inexorable sobre el asfalto. Un sector en el que se observa este problema son los ocho kilómetros que unen Villa de la Quebrada con Nogolí.
Pero no son los únicos inconvenientes que padece esta vía de comunicación. Las lluvias han propiciado la multiplicación de baches y en varios tramos la demarcación horizontal es totalmente inexistente, lo que hace muy dificultoso por ejemplo el manejo en horario nocturno.


