Concejales presentaron un pedido de informe para que se sancionen a los responsables y distintas asociaciones ya han solicitado la banca del vecino en el Legislativo municipal para expresar su preocupación. Hay acusaciones en contra de la Intendencia por su pasividad y desconocimiento de las normas vigentes, lo que despierta sospechas de complicidad.
En la Villa de Merlo crece el escándalo y la indignación por el desmonte realizado en un área protegida ubicada entre los barrios Los Nogales y Chumamaya. Aseguran que ha existido una notoria inacción de la Comuna y algunos incluso aseveran que existe complicidad con estas acciones, que han provocado una grave agresión a un ecosistema reconocido por su biodiversidad y sus paisajes naturales.
La comunidad de la villa turística clama por respuestas ante este grosero atropello ambiental. Concejales presentaron un pedido de informe para que se den con los responsables y distintas asociaciones ya han solicitado la banca del vecino en el Legislativo municipal para manifestar su posición ante el desmonte producido el viernes 28 de febrero.
La acción de las máquinas en el área protegida por su flora y fauna autóctonas tuvo una reacción inmediata de los vecinos y las organizaciones ecologistas locales, que repudiaron el hecho en las redes sociales, a la vez que recordaron que las normas vigentes impiden el desmonte en un área protegida.
La agrupación Juvennat señaló que fueron derribados cientos de árboles y arbustos y que “la remoción del suelo serrano es masiva”. Señalaron que el desmonte se extiende más de 500 metros lineales y que en esa zona las normas solo permiten paseos serranos y senderos peatonales. “En casos excepcionales, se pueden autorizar paradores y refugios erigidos con materiales autóctonos y técnicas de bajo impacto ambiental”, aclararon.
Además, la agrupación advirtió que desde la década del noventa existe una dinámica de “hecho consumado” en Merlo en relación a los desmontes y a la especulación inmobiliaria.
Una reacción tardía y sospechosa de la Intendencia:
Señalan que ante este atropello la Intendencia local reaccionó tarde, y solo luego de comprobar la inmensa indignación popular. La Secretaría de Ambiente de Merlo reconoció que tomó conocimiento del hecho por las redes sociales. Intimaron a los propietarios del predio a suspender el desmonte hasta que se presente “el plan de gestión ambiental requerido”, aunque el mismo comunicado oficial no menciona ninguna sanción a los responsables.
La conducta adoptada por el Municipio genera fuertes críticas por partida doble. Por un lado está su flagrante pasividad, que despierta sospechas de connivencia, sino también porque han sido las mismas autoridades quienes, por acción u omisión, no velaron por el cumplimiento de las leyes, ya que el área protegida entre Los Nogales y Chumamaya no puede ser perturbada. Por eso el pedido de estudio de impacto ambiental que hizo la Comuna representa un contrasentido, ya que la legislación prohíbe cualquier intervención.
Es por eso que no sorprende que la continuidad del secretario de Ambiente, Producción y Desarrollo Sustentable de Villa de Merlo, Francisco Leiva, esté muy comprometida. En Merlo nadie cree que desconocía los movimientos de suelos, y en todo caso esta justificación implica el reconocimiento de una pasividad absoluta.
Pedido de informe en el Concejo y banca del vecino:
Los concejales Virginia Morales, Ana Laura Ferrarotti (Unión por Merlo), Daniel Orué (Socialismo Merlino) y Gastón Fonseca (Fuerza Renovadora) han presentado un pedido de informe en el Concejo Deliberante para establecer responsabilidades y exigir sanciones a los responsables. Además, solicitan la restauración inmediata del área afectada.
Distintas asociaciones, entre las que se encuentra Juvennat, han solicitado ante el Legislativo municipal la banca ciudadana para expresar su preocupación por la falta de control ambiental y la falta de medidas preventivas.

